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21 mayo, 2018

El consumo responsable de la tecnología

Nuestro mundo es tecnológico. La escala de adaptación e integración de la tecnología varía dependiendo de la zona geográfica, el poder adquisitivo, la infraestructura, el conocimiento del uso, los gustos estéticos, las necesidades, etc… A pesar de que sigue influyendo en nuestras vidas, la brecha digital es algo que cada vez es más desdeñable, ya sea por el carácter generacional que conlleva o por la propia alfabetización digital forzada. Lo que está claro es que el mundo ya es tecnológico.

Tenemos integrada la tecnología en nuestro día a día: teléfonos móviles, ordenadores portátiles, tablets, portero electrónico, lavadoras y lavavajillas, luces leds, relojes inteligentes, dispositivos GPS, frigoríficos, paneles inteligentes dentro de los automóviles,… el número de dispositivos que tenemos a nuestro alrededor aumenta progresivamente, facilitándonos el día a día y haciéndonos dependientes de ellos.

Esta ola de revolución tecnológica, en la que todo ha sucedido extremadamente rápido (apenas han pasado 30 años desde la World Wide Web), acompañada de la globalización de los mensajes generados en red, ha favorecido un impulso y fortalecimiento del sistema capitalista. Que además ha permitido llegar a los usuarios de manera más invasiva y localizada. Este bombardeo se traduce por un lado en un consumismo atroz, en el que no se trata de solventar una necesidad específica, y por otro, en un sistema de fabricación que contempla la obsolescencia programada.

¿Internet algo inofensivo? Parece que nos movemos en un mundo etéreo sin consecuencias, usamos “la nube” a diario, oímos música en Spotify y vemos películas en Netflix, pero ¿qué hay detrás de todo esto?

“Las empresas de tecnología representan el 2% de todas las emisiones globales de carbono.  Eso es más o menos lo mismo que el sector de la aviación. “(1)

Sí “la nube” fuera un país, ocuparía el sexto lugar mundial en uso de energía. Y… ¿qué pasa con los dispositivos? Consumidos en masa y desechados en masa (2), compuestos de sustancias químicas, metales pesados y materiales valiosos como el oro, la plata, el platino y el cobre, que ha desatado una expoliación de tierras y explotación de personas, entre ellas mujeres y niños, sin precedentes. (3)

Sin lugar a dudas, como personas, y sobre todo como personas consumidoras, tenemos todo el poder de cambio. Ya estamos viviendo las consecuencias de nuestra manera de estar y habitar el planeta Tierra, el cambio climático ya está ocurriendo y es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. (4) Esta es la realidad, podemos elegir afrontarla con consciencia.

Consumo responsable implica considerarnos parte de una comunidad de habitantes que de manera consciente reflexiona y ejecuta hábitos de consumo ajustados a sus necesidades reales tratando de favorecer la conservación del medio ambiente y la igualdad social.

Seguro que tienes un dispositivo a menos de 1 metro de ti, eres una persona tecnológica, ven al grupo de Tecnologías y Culturas para conversar y reflexionar sobre el consumo responsable y tecnología el próximo martes 26 de junio de 2018, de 17:00 a 20:00h en la Sala Zaragoza del Centro de Historias, Plaza San Agustín 2, 50002, Zaragoza.

¡Te esperamos!

Referencias:

  1. Cuánto contaminamos cuando usamos internet. Fuente BBC.
  2. Informe Greenpeace: Basura Electrónica: El lado tóxico de la Telefonía Móvil. Fuente: Greenpeace.
  3. Can an ethical smartphone change the world?. Fuente: BBC.
  4. Cambio climático. Fuente: Naciones Unidas.
LaDársena Estudio es un estudio de diseño responsable y comunicación honesta. Equipo formado por Cristina Vázquez y Sole López.

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