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8 febrero, 2019

El futuro de la tecnología que aún no hemos imaginado

Luces led que hacen frente a la oscuridad, coches voladores sin conductor, humo contaminante saliendo desde los sumideros, reuniones mediante hologramas, gafas sofisticadas de realidad virtual, elementos que emergen a nuestro alrededor como realidad aumentada, frigoríficos que nos hacen la compra según nuestro peso, condiciones físicas y presupuesto, aspiradoras domésticas que limpian autónomamente, relojes que cuentan nuestros pasos y pulsaciones, teléfonos que además sirven para llamar a otros teléfonos…

El imaginario futurista que nos ha dado la tecnología electrónica que invade nuestra cotidianeidad es muy amplio, ha sido alimentado por la radio, televisión, comics, películas, series y todo tipo de elementos culturales. Casi ninguna ficción, de las que han tratado de predecir el futuro que iba a rodearnos en un tiempo más o menos lejano, ha dado en el clavo. Tenemos claros ejemplos, por poner alguno, en Regreso al Futuro, pues hemos sobrepasado ampliamente la fecha de 2015 a la que viajaba McFly sin ver patinetes ni coches voladores.

Echamos de menos un imaginario futurista invadido de vegetación y sonidos del mundo natural, como el canto de los pájaros o el fluir del agua en un río. Los escenarios que suelen ofrecernos la literatura y el cine que versan sobre el futuro están plagados de autopistas a varios niveles, chimeneas humeantes y procesos mecanizados, prácticamente mágicos, que en ningún caso nos muestran de dónde obtienen las materias primas para generar tal despilfarro innecesario.

Porque la situación real del planeta que habitamos es esta: Informe Planeta Vivo de WWF

¿Tomamos las riendas de las creaciones tecnológicas? ¿Dejamos de inventar gadget hechos con plásticos para sujetar nuestros nuevos móviles sofisticados?

Hagamos inteligentes los entornos siendo conscientes del potencial tecnológico que poseemos como comunidad del siglo XXI y pensemos antes de actuar para que no nos lleve por delante. Aunque no parece muy esperanzador el rumbo que vamos llevando:

El dualismo de las Smart Cities: entre la acumulación y el recurso simbólico

Es necesario y urgente empezar a formarnos en un consumo responsable de la tecnología, porque sin planeta, no habrá ninguna tecnología que desarrollar en él para ninguna causa.

LaDársena Estudio es un estudio de diseño responsable y comunicación honesta. Equipo formado por Cristina Vázquez y Sole López.

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